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Terra
La Coctelera

Radio digital

Autor: Ruíz Vega, Eduardo.
Fuente: página electrónica de la Revista "Etcétera"
Fecha: Noviembre/2006
Género: Reportaje
Medio: Radio

La radio es el medio con mayor penetración en México. Vivimos una época de desarrollo tecnológico, de redes multimedia como la Internet y, sin embargo, la mayoría de los mexicanos se informan y entretienen escuchando a la radio tradicional, el audio que se difunde a través del espectro radioeléctrico en AM o FM.

La importancia de la radio en la vida de los mexicanos es evidente. De ahí que cualquier proceso que afecte a esta actividad de interés público, con función social, normalmente genere revuelo en la opinión pública. La digitalización de la radio mexicana es un proceso de evolución tecnológica que debe orientarse al mejoramiento de la calidad en las emisiones y a un uso más eficiente del espectro radioeléctrico. Así de simple, así de sencillo.

Sin perjuicio de la sencillez conceptual de los efectos de la digitalización en las estaciones y sistemas de radio y televisión (digitalizar es mejorar, creo que no debería existir debate al respecto), existen aspectos diversos de políticas públicas que deben ser cuidadosamente analizados a efecto de que este proceso se realice de manera ordenada y, sobre todo, protegiendo a la audiencia.

Un reto importante, a la luz de la capacidad adquisitiva de la mayoría de los mexicanos, consiste en elegir un estándar que garantice calidad y economías de escala. Trato de explicarme: las tecnologías de radio digital aún están madurando, es necesario apostar ­pues el proceso no es inmediato sino gradual­ a una tecnología que asegure una mejora en la calidad de las transmisiones que se realizarán a futuro. Las economías de escala están relacionadas con el costo que tendrán los equipos de transmisión y de recepción, a efecto de que los mismos resulten accesibles para la población mexicana. Una radio que no puede ser escuchada debido al alto costo de los aparatos receptores, es una radio que no cumple con su función social.

Debido a lo anterior, los procesos de digitalización deben estar acompañados de un periodo de transmisión simultánea tanto en tecnología analógica, como digital. Al principio, las transmisiones digitales serán escuchadas por unos pocos. Al final, sucederá lo contrario (como se demuestra con el proceso de introducción de transmisiones en FM, respecto de la AM). La penetración de la tecnología digital se determina en función directa de la cobertura de las señales y del precio de los aparatos que tendrán que adquirir los radioescuchas.

En adición a lo anterior, la política de digitalización que adopte México, a través del órgano regulador, la Cofetel, debe atender la compleja situación financiera por la que atraviesa la mayoría de las radiodifusoras de AM del país. La AM, por la diferencia de calidad respecto de la FM, ha perdido audiencia y capacidad de comercialización de sus espacios. La digitalización debe ser un vehículo para que la radiodifusión de AM recupere competitividad mediante la mejora tecnológica. Otro asunto, igual de importante, pero ajeno al proceso de digitalización, consiste en mejorar los contenidos radiofónicos y garantizar la pluralidad de los mismos.

En este sentido, se está desarrollando una nueva forma de hacer radio de vocación social, la denominada "radio comunitaria". La distinción entre la verdadera radio comunitaria y la radio pública es que la primera es financiada por la comunidad radioescucha y no con recursos presupuestales. Es necesario promover el desarrollo de la radio comunitaria por los cauces legales, no mediante concepciones ajenas a la ley que generan acciones ilícitas de piratería.

Es necesario un pacto social, el concurso y compromiso de la sociedad y del Estado para encontrar los mecanismos que permitan el desarrollo legítimo de la radio comunitaria. El Estado, que no el gobierno, principalmente el Poder Legislativo, debe comprometerse al financiamiento de estos medios de información y expresión. Las comunidades deben respetar la ley.

La definición del estándar digital de la radio mexicana está en proceso y sumamente avanzado. La propuesta que en su momento genere el comité al cual han sido convocadas tanto la radio comercial como la radio de vocación social, será sometida al escrutinio de toda la sociedad a través del mecanismo de consulta pública que conduce la Comisión Federal de Mejora Regulatoria.

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COMENTARIO:

En México, es de suma importancia, más bien, es urgente, que la radio sea digitalizada, sobre todo la frecuencia de Amplitud Modulada (AM), que la mayor parte del tiempo se ve relegada por Frecuencia Modulada (FM), pues ésta cuenta con una transmisión de mucha más calidad, por lo que la otra pierde audiencia debido a eso.
Con los avances tecnológicos, es casi un hecho que en un futuro la radio será totalmente digitaliza, sólo basta ver que esto convenga a todos los sectores sociales, debido al costo que podría producir el consumo de un aparato que permita sintonizar este medio.

Televisa y TV Azteca vetan

Autor: Yuste, José.
Fuente: página electrónica de la Revista "Etcétera"
Fecha: Enero/2007.
Género: Reportaje
Medio: Televisión

General Electric México se fue sin miramientos. Acusó a Televisa y a TV Azteca de tratar de impedir su expansión en la televisión de México.

A principios de diciembre pasado el director de GE México, Rafael Díaz-Granados, acusó a la televisora del Ajusco de transmitir reportajes sobre los actos de corrupción donde fue acusada la empresa estadounidense, pero los cuales, según Díaz-Granados, han sido totalmente transparentados por la compañía.

Lo cierto: GE a través de su filial Telemundo podría convertirse en la tercera cadena de televisión abierta en México, y podría competir con Televisa y TV Azteca en monto de capital y en producciones.

GE es un conglomerado de empresas que igual tienen servicios financieros que eléctricos o aeronáuticos y… televisivos. Y se está aliando con una familia de las más pudientes del país, con la de Isaac Saba.

La alianza entre GE y la familia Saba se da a través de dos empresas. Telemundo, que pertenece a NBC Universal que a su vez es parte de GE. Por parte de la familia Saba se da a través de Xtra, donde uno de los hijos de Isaac Saba, Manuel Saba, es el director.

Esta alianza quedó integrada por empresas que pueden operar totalmente televisión en nuestro país. Una se llama Palmas 26, y va a ser el vehículo de transmisión, ya sea porque consigan la concesión de TV, o porque consigan otro vehículo de transmisión rentando una concesión o algo similar.

Palmas 26 está compuesta en 51% por capital de Saba y 49% de inversión neutra de Telemundo.

La otra empresa mexicana surgida de la alianza GE-Saba es Estudios Mexicanos Telemundo, donde Telemundo lleva la mano con 75% del capital, pues va a ser el encargado de la producción.

Es un hecho: GE y Saba van en grande por el mercado de televisión abierta.

¿Mintieron Azteca y Televisa?

Y de allí que el director de GE en México, acuse a Azteca de poner reportajes sobre las acusaciones a nivel global que hubo de corrupción contra la empresa, y las cuales, según Díaz-Granados han sido totalmente transparentadas.

El directivo también acusa a Televisa de ir contra su socio, la familia Saba, al transmitir reportajes en contra de Grupo Saba acusándolo de prácticas anticompetitivas en la distribución de medicinas.

Podrá tener razón el directivo de GE en su acusación. Pero también la tienen TV Azteca y Televisa. La televisora del Ajusco no imaginó nada: hay acusaciones de corrupción en contra de GE a nivel global, que sean pasadas o que no sean oportunas los tendrá que decidir el público. Y Televisa también fue veraz en su información: la Cofeco investiga las prácticas anticompetitivas de tres distribuidoras de medicamentos en México: Grupo Saba, Nadro y Marzam.

También Canal 28

GE y Saba, por alguna razón van al enfrentamiento con Televisa y TV Azteca. Sin embargo un empresario con un perfil más bajo, pero que está diseñando contenidos, ya tiene otros medios y adquirió un canal de televisión abierta, es Olegario Vázquez Raña y su hijo, Olegario Vázquez Aldir. Ambos podrían operar un canal a nivel nacional, y de allí animarse a la tercera cadena.

Vázquez Aldir se animó a ir por medios. Teniendo como base el Grupo Ángeles, con los hoteles Camino Real y con los hospitales Ángeles como generadores de flujo de caja, ha entrado de lleno a los medios a través del Grupo Imagen, dirigido por Ernesto Rivera.

Grupo Imagen ya maneja dos estaciones de FM conocidas en la ciudad de México, con presencia a nivel nacional. En radio ya es un competidor. Y en periódicos adquirió y renovó Excélsior, con lo cual ya puede hacer sinergias. Y ahora va por la televisión a través de canal 28, después de que se lo compraron a Raúl Aréchiga quien se limitaba a transmitir videos musicales, y que decidió vender el canal en cerca de 120 millones de dólares para poder salvar su aerolínea Aerocalifornia.

El proyecto de Canal 28 ya en manos de Grupo Imagen planea salir al aire totalmente renovado por allí de febrero o marzo. Las opciones que se estudian son muchas, desde un canal con presencia en los círculos de toma de decisión, donde harían sinergias de contenido con el Grupo Imagen, hasta producciones propias y más populares.

Lo cierto: Televisa y TV Azteca seguirán siendo las grandes cadenas de televisión abierta. Sin duda alguna. Pero ya no van totalmente solos.

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COMENTARIO:

Televisa y TV Azteca hicieron lo correcto al transmitir reportajes sobre corrupción y otras cuestiones turbias que se dan en GE México, por lo que no considero que vetaron a dicha compañía, sino que se enfocaron únicamente en transmitir la información al público, como cualquier otro medio debió haber hecho. Sin embargo, para GE México, no le fue conveniente en absoluto, y por eso decide retirarse, pero no debiera de acusar a las televisoras de vetarlos, pues sabe de antemano que la información fue totalmente correcta. Por otro lado, en últimos tiempos, diversos empresarios que cuentan con negocios de cualquier índole, están en la búsqueda de introducirse en el ramo de la comunicación, especialmente en la televisión, con lo que se podría generar, en un futuro no muy lejano, la tercera cadena nacional, sin que esto afecte a las dos principales, que son Televisa y TV Azteca.

El futuro de las noticias

Autor: Rosenstiel, Tom.
Fuente: página electrónica de la Revista "Etcétera"
Fecha: Noviembre/2006.
Género: Reportaje
Medio: Prensa

En la actualidad, el reto del periodismo estadounidense consiste en lograr la transición. No creo que esté en decadencia, aunque si los periodistas lo definen como la segunda construcción, pueden asegurar que la decadencia aparecerá.

Dicho de otra manera, lo que tienen que entender los líderes de los periódicos estadounidenses es cómo pasar de un negocio financiado en su mayor parte con papel a uno que se financia con noticias que llegan directamente a los ordenadores, a través de teléfonos, agendas electrónicas y otros elementos todavía desconocidos.

Con o sin periódicos, la transición tendrá lugar. El éxito con el que se gestione determinará no sólo si las prósperas redacciones logran mantenerse en pie, sino también si los valores importantes de éstas resisten.

No es un tema a corto plazo, no se trata de capear el temporal durante un año o dos. Es una cuestión de cinco años, o diez o más. Definirá el periodismo de la próxima generación. La supervivencia dependerá del dinamismo que le den al periodismo los jefes de las redacciones para que los gerentes vendan. No depende de que las redacciones esperen a que los gestores inventen otro modelo de negocio. En pocas palabras, éste es el futuro de las noticias.

El primer paso para llevar a cabo la transición es enfrentarse a la idea de que las noticias se están convirtiendo en un producto masificado. Hoy la gente tiene acceso a mucha información a través de diversas fuentes. Ésta es la razón por la que The New York Times puede cobrar por sus columnas de opinión o editoriales que no cuesta mucho producir; pero no por su recopilación de información que cuesta un gran trabajo.

Así que los periodistas debemos recapacitar acerca de lo que nosotros entendemos por noticias. No hay una sola definición. Necesitamos entender qué tipo de noticias desarrollan una marca, definen una elección, o en cuáles los lectores encontrarán un valor añadido.

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COMENTARIO:

El periodismo, dentro de algunos años, se verá en la necesidad de sobrepasar la barrera de la tinta y el papel para convertirse en un medio de comunicación electrónico, todo esto debido a la cibernética y la telefonía moderna.
Es necesario dar ese paso determinante, con el fin de que cualquier persona, desde cualquier rincón del mundo, tenga acceso a información de primera mano desde su computadora, su teléfono celular o su agenda electrónica. No es algo que este muy a futuro, pues en la actualidad ya se dan casos de éste tipo, pero no basta con sólo tener una propia página electrónica, sino de comercializar el contenido periodístico a cualquier sector de la sociedad que pueda disponer de él.

La reforma del aire

Autor: Ortega, Arturo.
Fuente: página electrónica de la Revista "Etcétera"
Género: Informe
Medio: Radio

Hace unos años, cinco, seis, diez, la radio en la ciudad de México era
un patito feo donde sólo se ponía música, comerciales y saludos. Nadie
daba un peso por la Amplitud Modulada y la preeminencia que tenía la
televisión por sobre la radio era enorme. Pero pinpianito comenzó a
tomar vida. Periodistas procedentes de la televisión y de los medios
impresos comenzaron la aventura de la radio informativa, y de ahí, a la
radio hablada.

Por su parte, estaciones dedicadas al rock comenzaron a jugar y a
experimentar con el lenguaje radiofónico. Poco nuevo bajo el sol, pero
era tal el letargo de las radiodifusoras que el lenguaje radiofónico y
sus géneros (tan vitales en los años 30 y 40) era casi materia olvidada
o piezas de museo. Rock 101, WFM, Espacio 59 y Dimensión 1380 abrevaban
de lo mejor de aquella Radio Educación de los 70 e iban más allá, justo
donde la radio cultural se había anquilosado. Justo en el punto donde,
por no querer "competir", no ganó un público más allá del círculo de
los "comprometidos" y se fue marchitando junto con su público,
descuidando, sin comprender, a las nuevas generaciones y sus vitales
manifestaciones musicales, políticas y culturales.

Y como seguía siendo un medio barato para los anunciantes y con costos
de operación muy bajos, el boom no se hizo esperar. Como los
empresarios mexicanos de los medios electrónicos no arriesgan, fórmulas
como las de Gutiérrez Vivó y Luis Gerardo Salas fueron copiadas
inmediatamente en cada núcleo.

Por eso, a pesar de las varias decenas de estaciones de radio que
existen en el cuadrante del DF, en realidad las opciones en radio
comercial se reducen a cinco o seis formatos: noticiosas, habladas,
gruperas, tropicales, baladas, música bailable de moda en inglés, rock
y música del recuerdo. Esos son los géneros; los estilos y las
variantes tampoco son muchos y una vez que uno pega se repite y copia
hasta el exceso: los programas deportivos que llevan a la radio la
guerra de las televisoras por medio de sus respectivos cronistas; los
programas de chismorreo, horóscopos, "medicinas alternativas" y
consejos, programas para taxistas y traileros, programas de espantos,
etcétera.

Vistos así, parece que los medios son plurales, indudablemente más
abiertos que hace unos años, el lenguaje más relajado e incluso
perturbador. Pero qué tan identificado se siente usted con la radio que
tenemos en México. ¿Basta el teléfono abierto para quejarse (o el
correo de voz donde lo hay, o el fax o el e-mail), pedir una canción o
participar en un concurso baladí para satisfacer su necesidad de tener
acceso a un medio de comunicación? ¿Es eso suficiente? ¿Las radios
culturales son públicas? ¿Quién decide sus políticas de comunicación,
quién los programas que salen al aire o los que salen del aire? ¿Les
interesan acaso los radioescuchas, sus necesidades, sus inquietudes,
sus ansias de expresión? ¿Les interesa siquiera aumentar sus escuchas?
¿Es su programación un rehén de trabajadores apoltronados, de
sindicatos burocratizados y apáticos?

En las interminables discusiones de la reforma política hace mucho que
se olvidó algo fundamental para oxigenar la vida política, social y
cultural del país: la democratización de las frecuencias de radio y tv.
Algo así como un reparto agrario del éter, la redistribución de las
frecuencias, la repartición entre la sociedad de los latifundios
hertizianos. ¿Podrán las radios culturales dejar de ser radios de
Estado para volverse radios públicas, con consejos editoriales
plurales, abiertas a cualquier ciudadano que tenga algo que decir? ¿No
es deseable que las radios culturales puedan hacer que sus
patrocinadores deduzcan de impuestos sus contribuciones para hacerlas
autosuficientes y competitivas?

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COMENTARIO:

La radio se ha visto relegada en comparación a los otros medios de comunicación existente, e indudablemente, la mayoría de las veces no es tomada en cuenta como una fuerte impulsora de la comunicación en México, ni como el medio de expresión que muchos jóvenes están deseando tener a través de la música, sino más bien de una forma suma y extremadamente comercial. Si en la radio se expandiera la democratización y las estaciones culturales fueran más bien del público y no del Estado, seguramente tuvieran una mejor afluencia debido a las opiniones y necesidades del radioescucha, las cuales, tristemente, han sido olvidadas.

La prisa de la prensa

Autor: Guillen, Fedro Carlos.
Fuente: página electrónica de la Revista "Etcétera"
Fecha: 15/02/05
Género: Informe
Medio: Prensa

Algunas entrevistas he concedido en mi vida, las menos por mi actividad literaria y el resto en mi calidad de
burócrata profesional. En ellas me llama la atención el sentido de urgencia por lo que los reporteros llaman
la nota. Muchas cosas se han proscrito en la modernidad
creciente, quizá una de las más lamentables es nuestro derecho a
reflexionar sobre lo que decimos. La avidez por saberlo todo y
rápidamente ha convertido al ejercicio periodístico en una carrera
desenfrenada y poco lúcida en pos de las noticias del mundo. La
metáfora es extrema pero creo que justa, me imagino a los reporteros
como una jauría en pos de la presa, solo en el momento que se obtiene
un bocado (que puede ser insustancial) se abandona la persecución. Hace
ya algún tiempo observé maravillado como Adolfo Aguilar Zínzer luego de
ser defenestrado en la Secretaría de Relaciones Exteriores hacía un
alto ante la nube de reporteros que lo esperaban en la puerta. Los
siguientes veinte minutos generaron diálogos extraordinarios en los que
él argumentaba que lo sentía, que no iba a dar ninguna declaración.
Cualquier persona sensata ante una respuesta tan claramente
desalentadora daría la vuelta y probaría suerte en otro sitio, pero no
los reporteros que continuaron preguntando, inclusive provocándolo para
sacarlo de sus casillas.

Esta tendencia -decía- condena la reflexión a un mundo de timoratos y dubitativos. Es necesario ante los hechos
fijar posiciones rápidamente, manifestarse inequívocamente, los eclécticos son considerados una nueva plaga, también
quienes no tienen opinión o desconocen la respuesta a una pregunta. Hay que ver las zozobras de muchos entrevistados cuando
se les pide un dato, una cifra, una ley que desconocen. Lo más práctico sería simplemente contestar "no sé". Sin embargo
esto nunca ocurre por temores varios, el más conspicuo, recibir una reprimenda del algún gurú mediático.

La tendencia actual ha inscrito a los medios en una batalla mercantil llena de códigos más propios de compañías
petroleras que del servicio social que supuestamente prestan. Es frecuente que un medio determinado, anuncie con orgullo que es
"el único (o el primero) de informar de tal suceso". Supongo que estas declaraciones van dirigidas a una masa anónima
que seguramente reconocerá la eficacia y el profesionalismo de la empresa por sobre la ineptitud de otras. También es
frecuente que una noticia sea roída hasta los huesos para que los medios sigan vendiendo tiempo triple AAA. No tengo la menor
duda que los que toman las decisiones atizan el fuego cuando las notas se empiezan a extinguir. La intensidad mediática
ha logrado paradojas notables -lo ha señalado ya Kapuscinski- el reportero que recorre el mundo y que se encuentra
in situ en el lugar de los hechos, puede ser la persona menos informada de lo que está pasando. El 11 de septiembre Lourdes
Ramos y Jorge Berry, desde un estudio en la ciudad de México, hicieron favor de informarle a su reportero en Nueva York que
un segundo avión se había estrellado en las torres gemelas.

Sin embargo creo que la mayor paradoja periodística estriba en su impunidad. Una premisa básica de la prensa
para hacerse de la información es condenar a la picota a quien se niegue a darla. Los argumentos estallan de
inmediato: "complicidades, corrupción, algo se esconde etc.". Sin embargo ¿que ocurre cuando un medio obtiene
(ilegalmente) información escandalosa y la publica de nuevo ilegalmente? En muchos casos reputaciones personales son
afectadas indeleblemente y en el momento de pedir cuentas los términos se modifican casi por arte de magia: "acoso,
censura, hostigamiento a la libertad de expresión, etc". Percibo esto como algo escandaloso, sin embargo la soledad de mis
argumentos prueban también que puedo estar equivocado.
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COMENTARIO:

En la actualidad, debido a tanta competitividad que existen en los medios de comunicación, nos hemos dado cuenta que estos mismos, en su afán de obtener una noticia exclusiva, apresuran su paso para que ningún otro se les atraviese en el camino. Sin embargo, en el caso de la prensa, esto desata que se vuelva día con día más amarillista y por lo tanto, los reporteros dan una clara muestra de ineptitud. Por otro lado, estos mismos se han vuelvo hostigosos con el entrevistado, ya que no se detienen al notar que no quiere contestar algunos de sus cuestionamientos e insisten hasta que les es respondido de mala gana. Si bien es cierto que existe la prensa libre, no olvidemos que la libertad de cada quien termina cuando empieza la de su prójimo.